
Recuerdo tus lunes al sol, tus siestas en el sofá y tus noches de desvelo.
Recuerdo tus dulces caricias, tu sigiloso venir y tu cálida mirada azul.
Todavía recuerdo los días de juegos y las noches en vela mirando absortos la luna y es que cierro los ojos y te veo, durmiendo a mi lado, mirándonos fijamente.
Me acuerdo de ti, y desde que te fuiste sólo me pregunto: "¿ los gatos van al cielo?"
