miércoles, 26 de enero de 2011

Mi niño bonito



Recuerdo tus lunes al sol, tus siestas en el sofá y tus noches de desvelo.
Recuerdo tus dulces caricias, tu sigiloso venir y tu cálida mirada azul.
Todavía recuerdo los días de juegos y las noches en vela mirando absortos la luna y es que cierro los ojos y te veo, durmiendo a mi lado, mirándonos fijamente.
Me acuerdo de ti, y desde que te fuiste sólo me pregunto: "¿ los gatos van al cielo?"

martes, 25 de enero de 2011

Chin-Chin


Brindo por ti, por todos tus sueños rotos y por los que te quedan por romper.
Brindo por ti y por tus ensoñaciones que repasas minuciosamente casi a diario.
Brindo por tu inocencia perdida, tu juventud caducada y tus auto-consejos sin prescripción médica.
Brindo por todos los fantasmas del pasado que continúan acechando en tus noches de soledad.
Brindo por todo aquello que has estado esperando con la certeza de que nunca vendrá.
Brindo por tu sonrisa forzada y por el brillo de ojos llorosos que siempre tratas ocultar.
Pero sobre todo, brindo por todo lo que puedas llegar a ser.

Trato de encontrar ese rincón secreto, ese lugar oculto que casi puedo tocar.



A veces la verdad nos llega de la forma más inesperada, justo cuando creíamos que todo estaba es absoluto equilibrio, la gran verdad aparece, nos clava su frío filo hasta profundizar el esternón.
Es difícil describir dicha sensación, sin embargo, todos la experimentamos alguna vez.
La soledad nos consuela con la certeza de la fatalidad de este mundo, para que no la abandonemos, pero ella sólo nos dirá lo que queremos oír para seguir aferrados a esa incomprensión, a esa niebla.
La verdad puede ser dura, que no deja de ser certeza. Y sólo los sabios o los aficionados en la materia de sufrir saben que después de una hipótesis, de una manera de ser, y en definitiva de un gran golpe, hay que cambiar el paradigma.
Es un nuevo día, es un nuevo mundo.