miércoles, 3 de diciembre de 2008

Luna llena...




   

        Tras la certeza de la predilección que siente el ser humano por la idea, totalmente utópica, de la perfección, me dispongo a culpabilizar a mi propio ser de procurar conseguir dicho objetivo.   
  Pues como bien he afirmando antes, todos ansiamos esa patológica exactitud en todo lo que nos rodea. ¿ Pero a que se debe ese deseo reprimido y en la mayor parte de las veces, por no acudir al tal absoluto "todo", frustrado? pues al sentimiento de seguridad y protección que demanda el hombre inconscientemente pasa tras paso que avanza. 
  Sinceramente no discrepo de dicha necesidad "vital" pues es de nuevo la vieja y melancólica frase de que " es el hombre y su autodestrucción particular" la que le lleva a formarse de una manera desproporcionada expectativas que le pierden por el camino de la inseguridad. 
   Pero divagando y divagando hoy encontré la perfección en mi mente cayendo en la cuenta de que la perfección no es más que pura fantasía